Categoría: Opinión

Balance 2020: negativo

Un año con tintes muy negativos. El Valencia CF Mestalla cierra un 2020 en el que se logró salvar del descenso “gracias” a la pandemia del COVID-19, puesto que la temporada se cortó a diez jornadas para el final y el equipo dirigido -por aquel entonces- por Chema Sanz se encontraba en zona de play-out a la Tercera División.

 

TEMPORADA 19/20TEMPORADA 20/21
Entrenador: Chema SanzEntrenador: Óscar Fernández
10 partidos: 5 empates y 5 derrotas8 partidos: 1 victoria, 5 empates y 2 derrotas
16º: 26 puntos de 84 posibles6º (de 10): 8 puntos de 27 posibles
Media edad plantilla: 22’17 añosMedia edad plantilla: 19’74 años

 

Con todo el terremoto vivido en el Valencia CF, el cambio de gestores y las múltiples salidas, el Valencia Mestalla y la cantera se vieron, evidentemente, afectados. Las salidas de varios de los scouts, del propio Jorge López (director deportivo), del Jefe de los Servicios Médicos (Toni Giner) y la “promoción” de Chema Sanz para formar parte del cuerpo técnico de Javi Gracia, la estructura deportiva y técnica del filial valencianista se vio mermada. A todo esto, hay que añadir la situación económica que atraviesa el club ché y que, por supuesto, afecta al filial. Afecta porque en el primer equipo no se ficha en verano y varios futbolistas del filial suben al primer equipo (Rivero, Guillamón, Centelles, Esquerdo, Yunus, etc.) y otros se marcharon en busca de nuevos rumbos (Jordi Escobar, Pascu, Adri Guerrero, Álex Carbonell, etc.). por lo tanto, el Valencia Mestalla se ve afectado al tener que subir juveniles a la plantilla que compite en Segunda División B.

Comentaba toda esta situación porque, a raíz de esta, se reorganizó la idea que llevaba el club con la cantera y se trató de potenciar o de brindar un protagonismo superior a La Academia en el club. Bien por necesidad o por obligación.

 

EL PROYECTO CAMBIÓ A PRINCIPIO DE 2020

 

 

Con el “nuevo proyecto”, el Valencia Mestalla se rejuveneció y apostó por el talento que hay en Paterna. Juveniles como Jesús Vázquez, Joseda Menargues, Facu González, Hugo González, Fran Pérez, Pedro Alemañ y David Ruiz son algunos de los más habituales en los onces de Óscar Fernández en esta presente temporada 20/21 y algunos como Jesús, Hugo, Pedro o Fran, ya han debutado con el primer equipo en pretemporada o en la Copa del Rey. Con el “nuevo proyecto” también ha llegado al VCF Mestalla un cuerpo técnico que tiene toda mi confianza. Hablamos de dos formadores de éxito y que están sabiendo, poco a poco, sacar partido de una plantilla inexperta en 2ªB pero con un grandísimo talento. La progresión está siendo evidente, el Valencia Mestalla mejora en sensaciones y en resultados y acabó el 2020 con una dinámica claramente ascendente.

Ojalá en 2021 siga esta proyección y el Valencia Mestalla de Óscar Fernández y Miguel Ángel Villafaina sepa mantenerse en una situación cómoda de la tabla y, por qué no, escalar puestos en la clasificación aprovechando que no hay presión ninguna para ello. Por último, al 2021 también le pediría que trajese algún refuerzo de experiencia en 2ªB para poder desatascar los partidos con picardía y veteranía. 

 

📸: Valencia C.F.

Fin a un año para olvidar

✍🏻 PAU PARDO (@PardoD_) | Cronista de Superdeporte.

 

El año que está a escasas horas de concluir ha tenido más turbulencias que momentos de estabilidad para la entidad de Mestalla. La espiral de autodestrucción del primer equipo ha arrasado con todo y ha acaparado el foco mediático. Y a su sombra no puede quedar el difícil año que ha vivido el filial debido a la mala gestión por parte del club, que lleva temporadas armando plantillas poco equilibradas y teniendo que remar a contracorriente en el mercado de invierno para salvar la papeleta. 


El COVID ha sido un drama humanitario y económico para la sociedad y los clubes de fútbol, pero tengo pocas dudas de que el parón que propició en las categorías no profesionales salvó al Mestalla del descenso al que parecía abocado. El equipo era incapaz de ganar partidos y poco a poco se hundía en los puestos de abajo sin visos de cambio ni muestras de reacción. Solamente resignación mientras en las altas esferas repetían (y repiten) el manido mantra de la Youth Policy y parapetan todas sus torpes decisiones en algo que suena muy bien: “Proyecto de Cantera”. Que suena muy bien, pero que no entienden, porque si lo hicieran nunca pondrían a los jóvenes en la tesitura en la que los están poniendo y los dejarían crecer desde la tranquilidad, no desde la presión de cargar con una responsabilidad que no les corresponde.

 

 

Con la competición de regreso, la reestructuración de las categorías ha alumbrado un formato de Segunda ‘B’ que deja poco margen de error debido a su brevedad y lo dramático que podría llegar a ser caer en descenso, pudiendo alcanzar el quinto escalafón de nuestro fútbol (Tercera División). Quizás el año en que más planificación deportiva se necesitaba, el equipo anda cojo de fondo de armario y adolece de algo más de veteranía. 

Y en medio del temporal: Óscar Fernández. Seguramente el clavo ardiendo al que agarrarse, un entrenador de la casa, con una probada capacidad para trabajar con la juventud y un libro abierto en el apartado táctico. El filial valencianista, aunque ha seguido pagando la ternura y la bisoñez, ha crecido en las jornadas previas al parón de la mano de varios ajustes por parte del técnico, que se postula como la gran esperanza blanquinegra para el año entrante.

 

📸: Valencia C.F.

El «ilusiómetro» a tope

Confío ciegamente en Óscar Fernández. Confío ciegamente en su cuerpo técnico; en su segundo Miguel Ángel Villafaina, en su preparador físico Ricardo Da Silva, en su entrenador de porteros Unai Alba, en sus analistas Guillermo y Marc, en sus fisios Juan Carlos y Pascual, en la nutricionista Nuria, en el psicólogo Emilio, en el delegado Arroyo “Chato” y en el utillero “Viti”.

Además, me ilusiona el mix de juventud, talento, experiencia y competitividad que han logrado montar como si de un puzle se tratara. Se podría decir que el “Ilusiómetro” está a tope, se podría decir también que hay mucho hype entorno a esta plantilla que competirá en una novedosa 2ªB.

 

PROBLEMAS: DESARMADOS AL MERCADO

Por otro lado, durante este verano he tenido muchas dudas de cómo se acabaría cerrando la plantilla. El trabajo se ha llevado a cabo tarde, sobre la bocina y muchas veces teniendo que descartar las primeras opciones porque la situación financiera del club y el propio mercado lo impedían. Óscar Fernández pidió refuerzos la primera semana: un portero, dos centrales, un mediocentro, un banda izquierda y un delantero centro (que serían dos si se concretaba la salida de un Jordi Escobar que ni estaba ni se le esperaba). Prácticamente la totalidad de los fichajes llegaron con la pretemporada empezada y bajo el asombro de los protagonistas. Protagonistas como el propio Óscar Fernández, el cual se implicó en los fichajes para reforzar su plantilla.

Apoyándose en el criterio de Unai Alba, fichó a Unai Etxebarría (sin equipo), y en el del resto del cuerpo técnico para, desde el consenso, traer a Mingotes (cedido), Sibille (sin equipo), Facu García (cedido) y Stephane Emaná (sin equipo).

En mi opinión, en una situación de economía de guerra en el club, los refuerzos son -sinceramente- lo mejor a lo que podía acceder el club. Me consta que el cuerpo técnico está contento e ilusionado con la plantilla que ha quedado y por mi parte estoy totalmente convencido de que le van a sacar el máximo provecho para que los más jóvenes sigan creciendo y mejorando.

 

 

FILOSOFIA: CUANTO MEJOR COMPITES, MEJOR FORMAS

Esta es una frase que se me quedó en una entrevista con Curro Torres. Él pensaba que cuanto mejor compites, cuantos más duelos ganas, cuanto más arriba estás, mejor formas a tus futbolistas. Y yo añado: “Y más si van a aspirar a jugar en el Valencia CF, donde no valen las medianías”. Y eso es lo que voy a pedir al equipo. Que ganen. Que son muy buenos. Que tienen muchísimo talento. Que tienen un cuerpo técnico que, si lo escuchan y obedecen, les sacará lo mejor que llevan dentro. Que deben tener la mentalidad ganadora que me consta que les inculca el cuerpo técnico día a día.

La plantilla tiene una media de edad que ronda los 20 años. De todos ellos, sólo unos pocos (por estadística) tendrán la opción de llegar al primer equipo, otros tantos tendrán la opción de llegar al fútbol de élite y otros tantos de competir en el fútbol profesional. De su ambición, trabajo y humildad depende.

Yo en su lugar no echaría por la borda 10-15 años de exigencia y trabajo constante para llegar a donde están ahora. Les queda un escalón, o dos, para cumplir su sueño. Tienen que aprovecharlo. Tienen que dejarse ayudar.

 

UN ACIERTO: UN VETERANO POR LÍNEA

Esta es una idea que ya funcionó en el Valencia Mestalla tiempo atrás. Es una medida para equipos “nuevos” y jóvenes que necesitan de la experiencia de jugadores que conocen la categoría. En mi opinión, un acierto total.

 

 

Pero, ¿por qué se necesita un “veterano” por línea? Porque en el VCF Mestalla cada temporada hay un equipo nuevo, lo cual imposibilita la formación de un bloque sólido y que, por tanto, los jugadores crezcan y mejoren juntos. En esta temporada 20/21 hay un jugador por cada línea (portería, defensa, centro del campo y ataque) que equilibra la balanza. En la portería está Unai Etxebarría (24), en defensa Edu Mingotes (24), en el centro del campo Adri Gómez (26), y en la delantera Stephane Emaná (26). Además, jugadores como Marc Ferris, Kevin Sibille, Carlos González o Fran Navarro que tienen 22-23 años, y que ya conocen perfectamente la categoría de bronce, deberán aportar su granito de arena.

Todo esto ayudará a que los talentos más emergentes crezcan en confianza, en experiencia y en una competitividad sana que les hará mejorar como futbolistas.

 

LA OPORTUNIDAD: CONTEXTO CLAVE

Todos sabemos la situación por la que está pasando el fútbol y más en concreto el Valencia CF. Este contexto de dificultad debe ser para los canteranos una oportunidad de demostrar que lo que se cría en Paterna tiene sus frutos y que pueden servir al primer equipo. Esta temporada estamos viendo como Cristian Rivero, Hugo Guillamón, Vicente Esquerdo, Yunus Musah y Álex Blanco están asentados en el primer equipo, y como otros canteranos como Guillem Molina, Pedro Alemañ, Hugo González o Koba Koindredi han tenido sus oportunidades.

Esto debe ser un aliciente para tratar de sacar todo el provecho posible de una situación, complicada para el club, pero clave para los canteranos.

 

Soñad que no tenéis techo.

 

📸: Valencia C.F.